La Dirección General de Protección Civil (DGPC) presentó en la ciudad de San Miguel el Plan Nacional de Contingencia ante Sequía, el cual fue socializado con representantes de las comisiones departamentales y municipales de Protección Civil de Usulután, Morazán, La Unión y el mismo San Miguel.
Este instrumento pretende convertirse en una plataforma de trabajo efectiva, confiable y sostenible, que permita a las instituciones del sistema nacional de Protección Civil prepararse y responder adecuadamente ante los efectos de una posible sequía, como parte de la estrategia de adaptación al cambio climático.
Prevención ante la canícula
Según el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), se prevé que la canícula —período seco dentro de la temporada lluviosa— ocurra entre la segunda quincena de julio y finales de agosto. La sequía meteorológica, definida como una ausencia de lluvia durante al menos una semana, representa un riesgo importante para comunidades agrícolas y rurales.
El plan contempla la implementación de herramientas comunitarias, orientadas a mitigar los impactos negativos de estos fenómenos climáticos, especialmente en los sectores más vulnerables del oriente del país.
Apoyo internacional: FAO y PMA
El esfuerzo cuenta con el respaldo de la Agencia de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
«Este trabajo responde a nuestro compromiso como FAO en El Salvador: acompañar al país en la construcción de soluciones sostenibles, fortalecer la resiliencia local y garantizar que los territorios vulnerables cuenten con herramientas claras para anticiparse y responder al cambio climático», señaló Emilia González, oficial a cargo de FAO en El Salvador.
Por su parte, Riaz Lodhi, representante del PMA, destacó el enfoque participativo del plan:
«Este plan, construido con un rol protagónico de la DGPC y las comunidades, contribuirá a la preparación, mitigación y respuesta frente a la variabilidad climática, con el objetivo de salvar vidas y asegurar que las personas afectadas tengan acceso suficiente a alimentos nutritivos».
El Plan Nacional de Contingencia ante Sequía refuerza la coordinación interinstitucional y pone énfasis en acciones anticipadas y sostenibles, buscando proteger la seguridad alimentaria y la subsistencia de los hogares rurales ante los efectos crecientes del cambio climático.