En el marco de las festividades cívicas, el Centro Histórico de San Salvador fue escenario de un solemne tributo a una de las figuras más emblemáticas de la historia centroamericana. La Embajada de Honduras en El Salvador conmemoró el 234 aniversario del natalicio y legado del general Francisco Morazán con la tradicional colocación de una ofrenda floral al pie del monumento erigido en su honor en la Plaza Morazán.
El acto protocolario contó con la presencia destacada del vicepresidente de la República, Félix Ulloa, quien acompañó al embajador hondureño, César Antonio Pinto, en este gesto de hermandad y respeto hacia el prócer unionista.

Un legado que une a la región
La ceremonia sirvió para recordar la visión integracionista y el pensamiento político de Francisco Morazán, cuyo liderazgo trascendió las fronteras nacionales y dejó una huella imborrable en el istmo. Las autoridades destacaron la vigencia de sus ideales de libertad, democracia y unidad centroamericana, pilares fundamentales que continúan guiando las relaciones bilaterales entre ambas naciones hermanas.

El evento reunió a representantes diplomáticos y ciudadanos que se congregaron en el corazón de la capital salvadoreña para rendir tributo a la memoria del ilustre estadista, reafirmando que su obra histórica sigue inspirando el desarrollo y la cooperación mutua en Centroamérica.

