Un programa de renovación del arbolado continúa activo en el Parque Cuscatlán, con el fin de conservar y aumentar la presencia de especies nativas en la colección de árboles que alberga este espacio.
Cleark Villatoro, administradora del parque, señaló que esta iniciativa busca lograr un equilibrio entre la flora y fauna local, tomando en cuenta las características y necesidades específicas de cada tipo de árbol, para así contribuir a la conservación de este importante pulmón verde en la capital.
«En el pasado se plantaron árboles que requieren mucha agua y que no son originarios del país, posiblemente por desconocimiento. Actualmente los estamos reemplazando por especies salvadoreñas que también sirven de alimento para las ardillas», explicó Villatoro.
Este proceso de renovación también ayuda a mantener el parque reforestado, reemplazando ejemplares que se han perdido debido a factores naturales o que representan un peligro para los visitantes y deben ser retirados.
«Hemos comenzado a plantar marañones y mameyes en diferentes sectores. Esto se logró gracias a la colaboración de una empresa que donó fondos para adquirir árboles en condiciones y tamaños adecuados», añadió.
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