Tres personas fallecieron y varias resultaron heridas, entre ellas el sacerdote argentino Gabriel Romanelli, luego de que la única iglesia católica en la Franja de Gaza fuera alcanzada por un bombardeo israelí, informó el jueves el Patriarcado Latino de Jerusalén.
«Esta mañana, alrededor de las 10:20, el recinto de la Sagrada Familia en Gaza (norte), perteneciente al Patriarcado Latino, fue atacado por el ejército israelí», indicó la institución en un comunicado.
Hasta el momento, tres personas han muerto a causa de las heridas sufridas, mientras que nueve más resultaron heridas, dos de ellas en estado grave, informó el Patriarcado, actualizando un balance previo de dos fallecidos.
La institución condenó «enérgicamente esta tragedia y el ataque contra civiles inocentes», que causó daños en el edificio.
Entre los heridos está el párroco argentino Gabriel Romanelli, quien mantenía comunicación frecuente con el fallecido papa Francisco desde que comenzó la guerra entre Hamás e Israel en octubre de 2023.
Fotógrafos de AFP observaron a los heridos siendo atendidos en el Hospital Al Ahli, también conocido como Bautista, en Ciudad de Gaza, donde se encontraba el padre Romanelli, herido en la pierna derecha y con un vendaje.
El Patriarcado señaló que atacar un lugar sagrado que alberga a unas 600 personas desplazadas, en su mayoría niños, es una violación grave de la dignidad humana y del carácter sagrado de los lugares religiosos, que deben ofrecer refugio seguro en tiempos de conflicto.
«Esta mañana un tanque nos atacó y alcanzó la iglesia. Varias personas civiles murieron y resultaron heridas», declaró a AFP Shadi Abu Daud, un desplazado cuya madre de 70 años falleció en el ataque.
El patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, confirmó esta información al portal Vatican News.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, llamó al presidente estadounidense Donald Trump para expresar que el ataque a la iglesia católica fue un «error», según informó la Casa Blanca.
«Fue un error de los israelíes atacar esa iglesia católica», comunicó Netanyahu, según la portavoz de Trump, Karoline Leavitt.
Posteriormente, Netanyahu expresó en un comunicado que Israel «lamenta profundamente» el bombardeo de la iglesia de la Sagrada Familia en Gaza, y reconoció que cada vida inocente perdida es una tragedia, compartiendo el dolor de las familias y fieles.
El papa León XIII manifestó sentirse «profundamente entristecido» por el ataque, aunque evitó mencionar a Israel directamente.
El Vaticano, mediante un comunicado firmado por el cardenal italiano Pietro Parolin, reiteró el llamado a un alto al fuego inmediato.
La población de Gaza es mayormente musulmana, con alrededor de mil cristianos, la mayoría ortodoxos. Según el Patriarcado Latino de Jerusalén, hay aproximadamente 135 católicos en la zona.
Desde el inicio del conflicto, miembros de la comunidad católica y algunos cristianos ortodoxos se han refugiado en la iglesia.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, responsabilizó al ejército israelí por el incidente y calificó como inaceptables los ataques contra civiles que Israel ha llevado a cabo en los últimos meses.
Francia también condenó el bombardeo israelí a la única iglesia católica de Gaza, recordando que está «bajo la protección histórica» del país, mientras que la Cancillería argentina manifestó «seria preocupación» por los hechos.
Monseñor Pascal Gollnisch, director de la organización católica L’Oeuvre d’Orient, criticó el ataque como «totalmente inaceptable por múltiples razones».
La agencia de Defensa Civil de Gaza reportó que al menos veinte personas murieron en otros ataques israelíes en diferentes partes del enclave durante ese día.
El conflicto comenzó el 7 de octubre de 2023, cuando militantes del grupo islamista palestino Hamás lanzaron un ataque sorpresa en el sur de Israel, que dejó 1,219 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de AFP basado en cifras oficiales.
Los milicianos secuestraron a 251 personas, de las cuales 49 permanecen cautivas en Gaza, con 27 presuntamente fallecidas según el ejército israelí.
En respuesta, el ejército israelí inició una ofensiva en Gaza que ha causado más de 58,500 muertes palestinas, principalmente civiles, según datos del Ministerio de Salud del territorio, considerados confiables por la ONU.
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