San Vicente atraviesa una etapa de transformación marcada por el crecimiento del turismo, el surgimiento de nuevos negocios y la recuperación de la vida comunitaria, un cambio que los habitantes atribuyen a las mejoras en seguridad implementadas en los últimos años.
Para muchos vicentinos, como Ana América de Parras, la diferencia es evidente. “Estamos felices. La seguridad nos devolvió la tranquilidad que tanto necesitábamos. Pasamos años de miedo y angustia que ni queremos recordar”, expresó mientras disfrutaba una tarde junto a su familia en el parque Antonio José Cañas, ahora completamente renovado.
El espacio, revitalizado por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, se ha convertido en un punto de encuentro para familias y visitantes, quienes aprovechan la nueva imagen del centro histórico para caminar, comer un helado o simplemente descansar.
Anita asegura que el cambio va más allá de la seguridad. “La ciudad es otra. La basílica, los portales, las calles sin cables… son cosas que nunca imaginamos ver aquí”, comentó.
Durante años, San Vicente fue uno de los distritos más golpeados por la violencia, con presencia de varias estructuras pandilleriles tanto en la zona urbana como rural. En colonias como Primavera, Agua Caliente o Santa Rosa la situación era especialmente difícil, según confirma una fuente policial.
UNA ECONOMÍA EN MOVIMIENTO
Hoy, los habitantes coinciden en que el ambiente es completamente distinto. La confianza ha regresado y, con ella, la inversión.
“No se podía pensar en emprender porque ya sabíamos lo que venía. Ahora sí. Abrimos un negocio y he visto a muchos conocidos haciendo lo mismo, sin miedo a extorsiones”, explicó el emprendedor Valentín Acevedo.
Los festivales gastronómicos impulsados por la alcaldía de San Vicente Sur reflejan esta nueva dinámica. “Iniciamos con 60 emprendedores; ahora tenemos 240 inscritos y ya no cabemos en el centro histórico”, afirmó Rafael Merino, jefe de Turismo municipal.
El proyecto de modernización del centro histórico, ejecutado por la Dirección de Obras Municipales (DOM), ha sido clave en este proceso. Entre las obras destacan la renovación del parque Cañas, la torre del reloj, la plazuela Álvaro de Quiñónez y Osorio, la iluminación, las cámaras de videovigilancia y la mejora de portales y calles.
Estos cambios también han motivado a empresarios como el chef Efraín Antonio Cornejo Serrano, propietario de Acapulco Rumba Grill, quien abrió un nuevo restaurante con vista al parque Cañas. “Con la seguridad y la remodelación del centro, decidimos apostar por un concepto más amplio, con cortes premium, mariscos y una variedad de platillos a la carta”, explicó.
Además, la municipalidad, junto a instituciones como Conamype y el Ministerio de Cultura, sigue impulsando actividades para dinamizar el turismo: Experiencia Cultural, miércoles de karaoke, festivales gastronómicos temáticos y próximamente un festival de comida nostálgica con juegos tradicionales.
San Vicente, coinciden autoridades y habitantes, está escribiendo una nueva etapa en la que seguridad, turismo y desarrollo económico avanzan de la mano.


