Dos policías rusos murieron durante la madrugada del miércoles tras una explosión registrada en la ciudad de Moscú, mientras realizaban un operativo para detener a una persona sospechosa, según confirmó el Comité de Investigación de Rusia, organismo encargado de indagar los crímenes de mayor gravedad en el país.
De acuerdo con la información oficial, el estallido se produjo cuando los agentes se aproximaron a un individuo que se encontraba cerca de su vehículo de servicio. “Un aparato explosivo fue detonado”, indicó el Comité de Investigación en un comunicado, sin precisar por el momento si el sospechoso también resultó afectado por la explosión o si logró huir del lugar.
El incidente ocurrió en un sector de la capital rusa que ha sido recientemente escenario de hechos violentos. Las autoridades señalaron que la explosión tuvo lugar cerca del sitio donde, días atrás, fue asesinado el teniente general Fanil Sarvarov, quien murió tras la detonación de un artefacto explosivo colocado debajo de su automóvil.
En un comunicado previo difundido a través de la plataforma Telegram, el Comité de Investigación informó que equipos especializados se desplazaron al lugar para realizar las inspecciones correspondientes. Las labores incluyen análisis forenses, evaluaciones médicas y peritajes en explosivos con el fin de determinar el tipo de artefacto utilizado y las circunstancias exactas del ataque.
Imágenes transmitidas por la televisión estatal rusa mostraron una fuerte presencia policial en la zona, la cual fue acordonada para facilitar el trabajo de los investigadores. Testigos citados por los medios locales señalaron que la explosión se produjo alrededor de la 01:30 de la madrugada, hora local, generando alarma entre los residentes del sector.
El suceso se produce en un contexto de creciente tensión interna desde que Moscú inició la invasión a Ucrania en febrero de 2022. Desde entonces, las autoridades rusas han atribuido a Kiev varios ataques dirigidos contra oficiales militares y figuras consideradas afines al Kremlin, tanto en territorio ruso como en zonas ocupadas.
Ucrania ha reconocido su responsabilidad en algunos de esos atentados, aunque hasta el momento no se ha pronunciado sobre el ataque ocurrido el lunes contra el alto mando militar ni sobre la explosión que este miércoles cobró la vida de dos policías en Moscú. Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y determinar posibles conexiones entre ambos incidentes.

