La recaudación fiscal de El Salvador continúa mostrando un desempeño sólido durante 2025. Hasta octubre, los ingresos tributarios y contribuciones sumaron $6,762.7 millones, lo que representa un incremento interanual del 8.6 %, equivalente a $537.6 millones adicionales respecto al mismo período del año anterior, según el más reciente informe del Ministerio de Hacienda. Este crecimiento ha permitido que el Gobierno Central mantenga el cumplimiento del presupuesto general y avance en el fortalecimiento de la sostenibilidad fiscal del país.
En términos globales, los ingresos totales —incluyendo ingresos de capital— alcanzaron los $7,085.8 millones, con una variación positiva del 9 % respecto a 2024. Este comportamiento se ha convertido en un pilar para el financiamiento de las obligaciones del Estado y para la continuidad de programas sociales y proyectos estratégicos en curso.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) se mantiene como el principal motor de la recaudación. A octubre de 2025, acumuló $3,162.3 millones, reflejando un crecimiento del 9.4 %. De este monto, $1,425.4 millones provienen de declaraciones, con un aumento del 6.6 %, mientras que el IVA por importaciones registró un incremento del 11.8 % al sumar $1,736.9 millones. Este comportamiento evidencia tanto el dinamismo del comercio interior como el sostenido movimiento de mercancías en las aduanas del país.
El Impuesto sobre la Renta (ISR) también presentó un desempeño robusto. Los ingresos por este concepto totalizaron $2,903.4 millones, lo que equivale a un aumento interanual del 7.3 % o $196.7 millones adicionales. Las declaraciones aportaron $928 millones, las retenciones $1,326 millones y el pago a cuenta $649.4 millones, con variaciones positivas de entre 6.3 % y 8.9 %.
Otros tributos también contribuyeron al crecimiento. Los derechos arancelarios a la importación alcanzaron $318.7 millones, con un aumento del 15.5 %. Asimismo, los ingresos por diversos gravámenes —como transferencias de bienes raíces, matrículas de vehículos y primas de seguros— crecieron 17.2 %, totalizando $106.9 millones. En cuanto a los impuestos selectivos al consumo, se reportaron $201.7 millones, destacando incrementos en la recaudación de cigarrillos y bebidas no carbonatadas.
Las contribuciones especiales sumaron $69.6 millones, gracias a un alza del 5.1 % en aportes vinculados al transporte público, el turismo y la industria azucarera. Por su parte, los ingresos no tributarios aumentaron 8.2 %, llegando a $257.4 millones, impulsados por un crecimiento del 18.9 % en las contribuciones al seguro social.
Este comportamiento fiscal ha sido clave para la formulación del presupuesto 2026. Durante su presentación, el ministro de Hacienda, Jerson Posada, destacó que por segundo año consecutivo no se proyecta brecha presupuestaria. El funcionario explicó que los ingresos estimados para 2026 —proyectados en $8,349 millones en recaudación tributaria— permitirán financiar la totalidad del gasto corriente, así como las obligaciones locales e internacionales del Gobierno, en línea con las prioridades del presidente Nayib Bukele para su segundo mandato.
Posada atribuyó el buen rendimiento a las mejoras en fiscalización, la implementación de la facturación electrónica y las acciones contra la evasión. Según afirmó, estas medidas continuarán reforzando la recaudación y sosteniendo los programas de desarrollo económico y social.
Con una tendencia mensual estable y un acumulado sólido, la recaudación fiscal de 2025 se mantiene como un respaldo fundamental para la estabilidad macroeconómica del país y para el financiamiento de proyectos estratégicos que buscan impulsar el crecimiento y mejorar la calidad de vida de la población.

