El Tribunal Supremo Electoral (TSE) se unió oficialmente a la firma de un convenio interinstitucional junto al Ministerio de Relaciones Exteriores y diversas entidades del Gobierno de El Salvador, con el propósito de ampliar, modernizar y acercar los servicios estatales a la diáspora, en preparación para los comicios de 2027. La iniciativa representa un paso significativo en el fortalecimiento de los mecanismos de atención y participación ciudadana desde el extranjero, especialmente para los salvadoreños que desean ejercer su derecho al voto sin importar su lugar de residencia.
La presidenta del TSE, magistrada Roxana Soriano, destacó la trascendencia de esta acción afirmando que la diáspora mantiene un vínculo profundo con el país, tanto desde lo económico como desde su compromiso cívico. Recordó que, en las últimas elecciones, se registraron más de 300,000 votos electrónicos emitidos desde el exterior, lo cual refleja el alto interés de los salvadoreños fuera del territorio nacional por continuar participando activamente en la vida democrática del país.
Soriano enfatizó que el convenio permitirá unificar esfuerzos institucionales para ofrecer servicios más completos, coordinados y accesibles para los connacionales residentes en el exterior. Reiteró además el compromiso del Tribunal Supremo Electoral de seguir fortaleciendo los servicios dirigidos a votantes en la diáspora, en estricto cumplimiento con el mandato constitucional de garantizar los derechos políticos de todos los salvadoreños, sin excepción geográfica.
Dentro de los principales mecanismos anunciados destacan la ampliación de jornadas de atención, la implementación de programas y servicios especializados, y la articulación de apoyos en áreas como educación, salud y desarrollo productivo. Asimismo, se fortalecerá el rol de embajadas y consulados, convirtiéndolos en puntos clave para la atención integral de la diáspora y la promoción de la participación electoral.
Este esfuerzo interinstitucional no solo busca mejorar los servicios consulares, sino también renovar la conexión social, económica y política entre el Estado y los salvadoreños residentes en el exterior, reconociendo su importancia como actores activos en el desarrollo y futuro democrático del país.

