El Gobierno de El Salvador reafirmó que la educación pública será una línea estratégica para el desarrollo social del país, con una inversión histórica que, según expertos, representa un “salto cuanticualitativo” en el proceso de enseñanza-aprendizaje para el año 2026.
Para el próximo ejercicio fiscal, se contempla un presupuesto educativo de $1,641.2 millones, equivalente a un incremento del 6.9 % respecto a 2025. De ese total, $636 millones financiarán siete programas prioritarios orientados a fortalecer el sistema educativo público y modernizar su infraestructura y metodología de aprendizaje.
“El Gobierno del presidente Nayib Bukele se ha caracterizado por hacer de la educación una línea estratégica que lleve al país a condiciones de desarrollo social que permitan superar paulatinamente la desigualdad que ha imperado durante dos siglos”, valoró el sociólogo y docente universitario René Martínez.
Entre las iniciativas a ejecutar destacan los programas Crecer y Aprender Juntos: Desarrollo Integral de la Primera Infancia, con una inversión de $170.5 millones; Mi Nueva Escuela de El Salvador, con $140 millones; y el Programa de Obras Municipales para Infraestructura y Equipamiento de Centros Educativos, con $101.9 millones.
Asimismo, se destinarán $101 millones al Programa de Reducción de la Brecha Digital, $60 millones a la Modernización del Sistema Educativo, $50 millones para construcción y mejoramiento de centros educativos en distritos priorizados, y $12.6 millones al programa Mejora de la Calidad y Cobertura Educativa: Nacer, Crecer, Aprender.
El sociólogo y catedrático Mauricio Rodríguez destacó que esta inversión “implica dar ese salto cuanticualitativo que la educación salvadoreña ha estado esperando”, mientras que el especialista en administración pública Nelson Flores señaló que el monto “representa una visión clara de transformación estructural del país a corto, mediano y largo plazo”.
Flores añadió que los recursos también significan un incentivo laboral para el magisterio nacional, al establecer condiciones favorables para el desempeño docente y elevar la calidad de la enseñanza.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Jerson Posada, destacó que “sin discusión alguna, esos montos del presupuesto para Educación nunca antes se habían asignado”, al presentar el proyecto de Presupuesto General del Estado 2026 ante la comisión especial de la Asamblea Legislativa, que discutirá el documento a mediados de noviembre.
En comparación con administraciones anteriores, los avances son significativos. Las últimas gestiones de ARENA (Francisco Flores y Antonio Saca) asignaron en conjunto $1,020.3 millones al rubro educativo, mientras que los gobiernos del FMLN (Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén) otorgaron $1,739.6 millones en promedio.
Desde que Nayib Bukele asumió la presidencia en 2019, el presupuesto para educación pasó de $997 millones a más de $1,600 millones para 2026, consolidando la educación pública como uno de los tres pilares fundamentales del área social junto con salud y seguridad.
De esta manera, el Gobierno proyecta para el próximo año una transformación integral del sistema educativo salvadoreño, con énfasis en la primera infancia, la infraestructura escolar, la digitalización del aprendizaje y la mejora continua del magisterio, reafirmando su compromiso con una educación pública de calidad y con impacto duradero en el desarrollo nacional.

