De la violencia a la esperanza: Rosario de Mora se transforma con paz, empleo y desarrollo local

El distrito de Rosario de Mora, en el municipio de San Salvador Sur, atraviesa una transformación profunda tras la erradicación de las pandillas que por años afectaron su desarrollo. Hoy, bajo un ambiente de paz, seguridad y esperanza, la localidad se proyecta hacia el futuro con nuevas inversiones, emprendimientos y actividades comunitarias que consolidan su crecimiento.

Con una población de 12,993 habitantes, según el Censo 2024, Rosario de Mora fue escenario de hechos violentos que marcaron su historia reciente. Uno de los más recordados ocurrió en enero de 2022, cuando los cuerpos calcinados de Iris Raquel Ramírez del Cid (enfermera) y Javier Ernesto Salinas Rivera (taxista) fueron hallados en la carretera del Litoral, en el sector del cantón Palo Grande. Los responsables fueron capturados y procesados por homicidio agravado, privación de libertad y agrupaciones ilícitas.

Más de tres años después, las autoridades no registran asesinatos en la zona. Fuentes oficiales atribuyen este logro al trabajo conjunto de la Policía Nacional Civil (PNC) y de la Fuerza Armada, bajo la estrategia de seguridad impulsada por el Gobierno.
Las cosas han cambiado en Rosario de Mora, hoy las personas pueden desplazarse sin temor a que les ocurra algo”, aseguró una fuente policial, quien añadió que delitos como extorsión y desapariciones han sido prácticamente eliminados.

Empresas y emprendedores apuestan por Rosario de Mora

El nuevo clima de seguridad ha despertado el interés de empresas privadas que buscan invertir y generar empleo en la zona, según informó el jefe distrital, Edwin Claros.
Están viniendo varias empresas a fundar negocios, como la Panadería Hojaldre, que antes solo estaba en Panchimalco, y una compañía que está construyendo infraestructura para una platanera en 70 manzanas”, explicó el funcionario.

Claros destacó que las alcaldías deben aprovechar el ambiente de paz alcanzado durante la gestión del presidente Nayib Bukele para implementar proyectos de desarrollo local. En ese sentido, el distrito ha organizado una red de emprendedores que ofrece sus productos cada viernes, sábado y domingo, fortaleciendo la economía familiar.

Asimismo, proyectos de iluminación pública han mejorado la seguridad en zonas antes catalogadas como peligrosas, como el cantón Las Margaritas, lo que ha incentivado la actividad comercial y social.

Renace la vida comunitaria y cultural

La tranquilidad también ha permitido la reactivación de eventos deportivos, cívicos y culturales, como el festival de bandas de paz, que recientemente reunió agrupaciones musicales de Rosario de Mora y Panchimalco. Hasta hace pocos años, actividades de este tipo eran impensables debido al control de las pandillas.

Este año, la comuna también desarrolló el Festival de la Anona en el cantón Las Barrosas, con la asistencia de más de 7,000 personas, consolidando al distrito como un referente de convivencia pacífica y turismo local.

Seguridad y educación: una alianza para el futuro

La mejora en la seguridad ha impactado de forma positiva en la educación pública. El director del Complejo Educativo Manuel José Arce, Orlando Herrera, expresó que “el régimen de excepción ha sido muy efectivo” y ha permitido liberar a los centros escolares del asedio delincuencial.

Actualmente, el complejo educativo cuenta con 1,389 alumnos desde kínder 4 hasta bachillerato, y forma parte de los centros priorizados por el Gobierno para renovar su infraestructura. Además, la PNC mantiene programas de prevención como el GREAT (Educación y Entrenamiento en Resistencia a las Pandillas) y la Liga Atlética Policial, que promueven la convivencia y el deporte entre los jóvenes.

Los cuerpos policiales están pendientes de nosotros, existe una excelente colaboración”, señaló Herrera, quien destacó también los incentivos educativos como la entrega de computadoras a estudiantes, lo que motiva a muchos a continuar sus estudios.

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