Naciones Unidas, 23 de septiembre de 2025. Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su gratitud al Gobierno de El Salvador por su papel en la detención y deportación de inmigrantes que, según él, tenían antecedentes criminales y se encontraban ilegalmente en territorio estadounidense.
Trump destacó la colaboración estrecha con el Gobierno salvadoreño, liderado por Nayib Bukele, como una pieza clave en su política migratoria, uno de los ejes centrales desde su regreso a la Casa Blanca en enero. “Han ayudado a encarcelar a tantos criminales”, afirmó el mandatario, en referencia a los operativos realizados en coordinación con países aliados en Centroamérica.
En los primeros minutos de su discurso, Trump también arremetió contra las políticas migratorias de su antecesor, el demócrata Joe Biden, asegurando que “están destruyendo el país” y llamando a la comunidad internacional a no ignorar el impacto de la inmigración ilegal. “Estados Unidos vuelve a ser respetado, como nunca antes lo había sido”, declaró.
La administración Trump ha renovado su estrategia de deportaciones masivas, consolidando alianzas con gobiernos dispuestos a cooperar. En ese contexto, El Salvador ha sido uno de los aliados más comprometidos, ofreciendo apoyo directo a las políticas migratorias de mano dura impulsadas desde Washington.

