El Observatorio Vera Rubin, ubicado en Chile, dio a conocer este lunes sus primeras imágenes del espacio profundo captadas con su telescopio, que cuenta con la cámara digital más grande del mundo. Estas imágenes muestran galaxias de múltiples colores y áreas activas de formación estelar.
Después de más de veinte años de desarrollo, este enorme telescopio, financiado por Estados Unidos, comenzó sus operaciones desde la cima del Cerro Pachón, en el centro de Chile, donde las condiciones atmosféricas —cielos oscuros y aire seco— son óptimas para la observación astronómica.
Una de las primeras fotografías es una combinación de 678 exposiciones tomadas en siete horas, que captura con gran detalle la Nebulosa Trífida y la Nebulosa Laguna, ubicadas a varios miles de años luz de la Tierra, mostrando tonos rosados brillantes sobre un fondo rojizo. Estas estructuras, consideradas viveros estelares dentro de la Vía Láctea, se revelan con una nitidez sin precedentes, exhibiendo detalles que antes eran apenas perceptibles.

Otra imagen muestra una vista panorámica del cúmulo de galaxias Virgo. Además, el equipo presentó un video titulado «El cofre del tesoro cósmico», que comienza con un acercamiento a dos galaxias y se aleja para mostrar alrededor de 10 millones de ellas.
Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, afirmó que el Observatorio Rubin representa una inversión a futuro, que establecerá las bases del conocimiento astronómico para las próximas generaciones.
Alejandra Voigt, vicepresidenta de AURA, la organización que administra el observatorio, aseguró que estas imágenes aportan un conocimiento nunca antes alcanzado. “Nunca habíamos visto una porción del universo con tal detalle”, afirmó en entrevista con AFP.

Voigt añadió que observar el “universo en movimiento” es algo sin precedentes en la historia humana y destacó que múltiples disciplinas científicas se beneficiarán de los datos que el observatorio recopilará durante al menos diez años. “Se han planteado millones de preguntas sin respuesta, y ahora podremos comenzar a responderlas”, afirmó.
Equipado con un telescopio avanzado de 8,4 metros y la cámara digital más grande construida hasta ahora, el Vera Rubin cuenta con un sistema de procesamiento de datos de alta capacidad. A finales de este año iniciará su proyecto principal, el Legacy Survey of Space and Time (LSST), que escaneará el cielo todas las noches durante la próxima década, detectando incluso los cambios más sutiles con una precisión sin igual.
El observatorio lleva el nombre de Vera C. Rubin, astrónoma estadounidense pionera cuyo trabajo fue fundamental para demostrar la existencia de la materia oscura, una sustancia invisible que ejerce influencia gravitatoria en las galaxias. La energía oscura, por su parte, es una fuerza misteriosa que se cree impulsa la expansión acelerada del universo. Juntas, materia y energía oscuras constituyen alrededor del 95 % del cosmos, aunque su verdadera naturaleza sigue siendo un enigma.
Esta iniciativa, apoyada por la Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Energía de Estados Unidos, también es reconocida como una de las herramientas más poderosas jamás creadas para rastrear asteroides.
En apenas diez horas de observación, el Rubin identificó 2,104 asteroides no detectados previamente en el Sistema Solar, incluidos siete objetos cercanos a la Tierra, todos sin riesgo para nuestro planeta. En comparación, todos los demás observatorios terrestres y espaciales combinados descubren alrededor de 20,000 asteroides nuevos al año.
Además, Rubin se perfila como el observatorio más eficiente para detectar objetos interestelares que atraviesan el sistema solar.
Lea también: Bryan Alexander Morán condenado a 50 años por homicidio agravado en Santa Ana

