San Martín deja atrás el miedo: comunidades viven en paz tras la caída de las pandillas

Los habitantes del distrito de San Martín, ubicado en el municipio de San Salvador Este, han comenzado a recuperar la tranquilidad que durante años les fue arrebatada por la violencia generada por las pandillas. Colonias como Proyecto Santa Teresa, Santa María, Nuevos Horizontes y comunidades como Angélica (también conocida como El Mojón) y Génesis, antes consideradas focos de alto riesgo por ser controladas por estructuras criminales, hoy viven una nueva realidad.

“Caminar después de las 6 de la tarde por estas colonias era un acto temerario”, relató un vecino de la zona.

Varios residentes compartieron al Diario El Salvador que incluso pasar por el parque central del municipio era un riesgo para la vida, especialmente para quienes no vivían en el lugar.

En ese sector ocurrieron numerosos crímenes, como el del 4 de septiembre de 2017, cuando sujetos armados asesinaron a Luis Escamilla, trabajador de la alcaldía y aspirante a concejal. El crimen ocurrió a plena luz del día, a pocos metros de la entrada del edificio municipal.

Durante las semanas siguientes, se reportaron al menos tres homicidios más, todos atribuidos a disputas entre pandillas. En julio de ese mismo año, cuatro personas fueron asesinadas, entre ellas un vendedor de cebollas, un repartidor de pan, un voceador de periódicos y el rapero Gerson Palacios, asesinado dentro de su negocio.

Incluso turistas canadienses fueron víctimas de la inseguridad en 2015, cuando, al perderse rumbo a Suchitoto, terminaron en la urbanización Proyecto Santa Teresa y fueron atacados por pandilleros. Lograron escapar y pedir ayuda en Soyapango.


San Martín respira paz tras la caída de las pandillas

Con más de 87,000 habitantes, San Martín formaba parte del corredor del oriente capitalino donde las pandillas dominaban múltiples zonas. Al llegar al poder en 2019, el presidente Nayib Bukele priorizó esta región en su estrategia para recuperar el control territorial y erradicar a las estructuras criminales.

Gracias a esta política, los niveles de violencia se han reducido drásticamente, y los residentes reconocen el impacto positivo. Comerciantes comentan que ahora es común ver familias compartiendo en espacios públicos como el parque central, algo impensable años atrás.

Organizaciones como Comandos de Salvamento, que antes solo podían entrar con acompañamiento policial, hoy acceden sin restricciones a todas las comunidades. “Ahora podemos ingresar con tranquilidad, antes nos arriesgábamos a ser atacados”, afirmó un vocero.

En el pasado, atendían hasta tres emergencias diarias relacionadas con la violencia. Hoy, la mayoría de incidentes están relacionados con accidentes o salud.

El comercio también ha sido revitalizado: negocios que antes cerraban temprano ahora lo hacen de madrugada. La población se siente libre para disfrutar del espacio público sin temor a los criminales.

“Creo que el presidente Bukele ha hecho un gran trabajo en seguridad en San Martín. Lamentablemente, muchos que sufrieron esta violencia no vivieron para verlo”, expresó Pedro Cárcamo, uno de los vecinos del lugar.

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