A tres años de su implementación, el régimen de excepción sigue contando con respaldo mayoritario de la población salvadoreña. Así lo revela la más reciente encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), que otorga a esta medida una calificación promedio de 7.78 puntos sobre 10.
El estudio, que explora la percepción ciudadana sobre seguridad y gobernanza, muestra que el 60 % de los encuestados considera que el régimen de excepción debe prorrogarse por más tiempo para continuar combatiendo a las pandillas y el crimen organizado. Esta medida, aprobada por la Asamblea Legislativa el 27 de marzo de 2022 a solicitud del presidente Nayib Bukele, ha sido pilar del Plan Control Territorial (PCT) y ha sido fundamental, según las autoridades, para reducir la tasa de homicidios en el país.
El régimen fue aprobado por la legislatura 2021-2024 con los votos de los partidos Nuevas Ideas, GANA, PCN y PDC, mientras que las bancadas de ARENA, FMLN, VAMOS y Nuestro Tiempo se opusieron. Incluso, el FMLN propuso una ley para derogar la medida, iniciativa que fue archivada al no obtener apoyo suficiente.
Pese al respaldo mayoritario, el 37.7 % de los encuestados considera que ya es momento de buscar nuevas estrategias para combatir la inseguridad. Además, el informe del Iudop señala que, aunque la medida sigue siendo bien evaluada, “la población expresa la necesidad de avanzar hacia nuevas políticas de seguridad”.
Uno de los puntos más debatidos por sectores de oposición ha sido el impacto del régimen sobre los derechos humanos. Sin embargo, el 65.2 % de los encuestados asegura no tener temor ante la medida. Solo un 8.7 % expresó sentir “mucho temor”, mientras que el 6.1 % dijo sentir “algún temor” y el 20 % reportó “poco temor”.
En paralelo, el Ejecutivo ha promovido reformas legales al Código Penal y al Código Procesal Penal para endurecer penas contra miembros de pandillas por delitos como homicidios y extorsiones. Esto refuerza el enfoque punitivo que ha caracterizado al actual modelo de seguridad.
A pesar de las críticas, los datos de opinión pública indican que el régimen de excepción sigue siendo una herramienta legitimada por una parte significativa de la población, en un país que ha transitado de ser uno de los más violentos del mundo a consolidarse como una de las naciones más seguras del continente.
Lea También: El Salvador cierra otro día sin homicidios y alcanza 140 jornadas en paz en 2025

