El Gobierno de El Salvador ha implementado un proyecto pionero en la región y único en el mundo con la instalación de 60 boyas ultrasónicas en el lago de Coatepeque. Esta iniciativa marca un hito en la gestión responsable del agua, al posicionar al país como líder en la protección y conservación ambiental de sus recursos hídricos.
El lago de Coatepeque ha sufrido deterioros a lo largo del tiempo, pero gracias a esta intervención, se busca prevenir y mitigar los daños ambientales, promoviendo un entorno más limpio y sostenible. La presidenta de la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA), Ethel Cabrera, destacó la importancia de este avance, afirmando que el Gobierno salvadoreño ha realizado una significativa inversión en proyectos de recuperación ambiental.
«Ahora, con mucho orgullo venimos aquí a presentar un proyecto único en el mundo, se trata de la instalación de 60 boyas ultrasónicas que representan una inversión de más de $6.7 millones», reveló Cabrera durante el anuncio.
Este innovador sistema de boyas cubre el 48 % de la superficie del lago y tiene como objetivo eliminar el 90 % de las algas presentes en el agua, un problema que afecta tanto al ecosistema como a la salud del lago. Además, se espera que las boyas reduzcan en un 95 % la proliferación de nuevas algas, garantizando así la protección a largo plazo de este importante recurso natural.
«Las boyas ultrasónicas son un ejemplo claro de cómo la innovación y la tecnología pueden estar de la mano para el cuido del medio ambiente», subrayó la presidenta de la ASA.
Con esta iniciativa, El Salvador se convierte en un referente global en el uso de tecnología avanzada para la gestión de recursos hídricos, consolidando su compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente.

