Una mujer de 84 años fue rescatada con vida tras permanecer cuatro días atrapada bajo los escombros de su vivienda en Indonesia. El hallazgo ocurrió luego del potente terremoto de magnitud 7.7 que sacudió las aguas cercanas a la isla de Flores, provocando el colapso de cientos de estructuras en la región.
La víctima, identificada como Paulina Pobi, quedó aprisionada entre paredes de bambú en una pequeña isla al norte del epicentro. Su familia, que inicialmente asumió que había sido evacuada a un albergue, la localizó el martes al regresar a la propiedad derrumbada, encontrándola debilitada por la falta de agua y alimento, pero sin lesiones graves.
El organismo nacional de mitigación de desastres (BNPB) reportó que el movimiento telúrico deja más de 900 personas heridas y cerca de 60,000 desplazadas. Además, la agencia geológica BMKG ha contabilizado más de 3,000 réplicas desde el evento principal, situación que mantiene a la población en constante alerta y refugiada a la intemperie.
Las autoridades han distribuido cerca de 400 toneladas de suministros de emergencia, incluyendo medicamentos, agua potable y raciones de comida. El archipiélago indonesio permanece expuesto a este tipo de fenómenos debido a su ubicación geográfica sobre el Anillo de Fuego del Pacífico, zona de alta actividad sísmica mundial.

