La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) anunció un incremento significativo en los precios de referencia de los combustibles, el cual entrará en vigencia en las próximas horas. En la zona central, la gasolina superior experimentará un alza de $0.26, situando su precio en $4.08 por galón. Por su parte, la gasolina regular aumentará $0.25 para costar $3.84, mientras que el diésel subirá $0.26, alcanzando un valor de $3.77. Estos ajustes reflejan la volatilidad actual del mercado energético internacional y su impacto directo en la economía nacional.
En las zonas occidental y oriental del país, los incrementos porcentuales serán idénticos a los del centro, aunque los precios finales varían ligeramente por los costos de transporte. En el occidente, la gasolina superior costará $4.09, la regular $3.85 y el diésel $3.78. La zona oriental registrará, como es habitual, los precios más elevados del territorio: la superior llegará a los $4.12, la regular a $3.88 y el diésel se cotizará en $3.82. Esta escalada de precios representa un desafío para el sector transporte y la cadena de suministros en el interior del país.
Según detalló la DGEHM, este comportamiento al alza está directamente vinculado a factores geopolíticos críticos, destacando el cierre del estrecho de Ormuz. Esta vía marítima es vital para el tránsito global de crudo, y su bloqueo ha generado una presión inmediata sobre los costos de importación. Asimismo, el conflicto persistente en Medio Oriente y la notable disminución en las reservas internacionales de gasolina y diésel han reducido la oferta disponible, obligando a las potencias energéticas y mercados emergentes a ajustar sus tarifas de consumo.
Ante este panorama, las autoridades instan a la población a implementar medidas de ahorro de combustible y a verificar que las estaciones de servicio despachen las cantidades exactas conforme a los nuevos precios. El gobierno mantiene un monitoreo constante de la situación internacional para determinar la duración de esta tendencia alcista. Mientras tanto, se recomienda a los sectores productivos y consumidores finales planificar sus gastos operativos, considerando que la inestabilidad en las rutas de suministro global podría mantener los precios elevados durante las próximas quincenas.

