El megaproyecto de la Central de Abasto, impulsado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), ya está rindiendo frutos tangibles para miles de familias salvadoreñas. Gracias a su operación, esta moderna plataforma de distribución ha revolucionado la forma en que se comercializan los alimentos en el país: conectando directamente a los productores con los consumidores, sin intermediarios y reduciendo significativamente los precios de la canasta básica.
La Central ya es un punto clave para mercados municipales, pequeñas empresas y comerciantes, quienes ahora acceden a frutas, verduras, carnes y granos básicos de calidad, a precios accesibles y con mejores condiciones de almacenamiento y refrigeración, reduciendo así el desperdicio de alimentos.
Además de la infraestructura, el MAG ha reforzado el proyecto con asistencia técnica, capacitación en comercialización y programas de apoyo a la agricultura familiar, ampliando las oportunidades para miles de agricultores y mejorando el abastecimiento en zonas urbanas y rurales.
Más que una obra física, la Central de Abasto es una estrategia de transformación nacional que mejora la nutrición, dinamiza la economía y fortalece la soberanía alimentaria. El Salvador avanza así hacia un modelo más justo, sostenible e inclusivo, donde tanto el campo como la ciudad se benefician de políticas públicas pensadas para el bienestar colectivo.
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