Al menos 64 personas fallecieron y decenas resultaron heridas el miércoles en la colisión de dos trenes a unos 150 kilómetros al sur de Madrid, según el balance provisional del segundo grave siniestro ferroviario en España este año.
Este accidente se produce en plena campaña electoral para las elecciones generales del 29 de noviembre y meses después de que la colisión de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Andalucía, dejara 46 fallecidos en enero.
Sobre las vías, podían verse los dos largos convoyes, uno blanco de la compañía Renfe empotrado en uno rojo de Iryo, descarrilados en parte tras el choque.
«Estamos hablando de (…) aproximadamente 64» fallecidos, indicó el presidente de la región de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. «Pero probablemente con tendencia a crecer aún más. Es una barbaridad», agregó.
Del centenar de heridos registrados hasta ahora, 58 estaban siendo atendidos en hospitales, informó el gobierno regional, 15 de ellos muy graves.
En el lugar del accidente, ocurrido en una larga recta con aparente buena visibilidad, se viven escenas de caos.
El paisaje era «desolador. Horrible, había un olor a accidente, a metal», describió a la AFP Manuel Ortiz, un vecino de 49 años que estuvo toda la mañana trasladando a pasajeros que salían por su propio pie.





