El gobierno de Indonesia ordenó el despliegue de 1,500 militares adicionales en la isla de Borneo para combatir una ola de incendios forestales sin precedentes. Las autoridades confirmaron que el fuego ha destruido más de 200,000 hectáreas de terreno en lo que va del año, una extensión equivalente a tres veces la superficie de Yakarta.
La movilización del ejército fue dispuesta por el presidente Prabowo Subianto durante un recorrido de supervisión en Palangkaraya, capital de la provincia de Borneo Central. El operativo contempla la llegada de tres batallones de las Fuerzas Armadas Nacionales y el refuerzo de seis helicópteros equipados para tareas de descarga hídrica en las zonas más afectadas.
La emergencia ambiental responde al impacto de una prolongada sequía provocada por el fenómeno climático El Niño, cuyas condiciones han acelerado la propagación de las llamas. La acumulación de humo ha llevado a las autoridades locales a instar a la población a utilizar mascarillas respiratorias y restringir las actividades físicas al aire libre.
Los incendios avanzan sobre zonas de selva tropical virgen y extensas plantaciones de la región de Kalimantan, el sector indonesio de la isla. Las instituciones gubernamentales mantienen las maniobras de contención para proteger la biodiversidad local y prevenir un mayor deterioro de la calidad del aire en la región.

