El presidente de Bolivia afirmó que el exmandatario Evo Morales deberá comparecer ante los tribunales de justicia tras las órdenes de captura emitidas en su contra. El jefe de Estado enfatizó que las instituciones actuarán bajo el marco de la legalidad para garantizar la rendición de cuentas sin generar conflictos que pongan en riesgo a la población.
El exgobernante enfrenta investigaciones judiciales por delitos vinculados a intentos de alteración del orden democrático y acusaciones graves en el fuero penal. Según las autoridades institucionales, las acciones promovidas por sectores afines a Morales provocaron bloqueos viales que afectaron el suministro de alimentos, medicinas y combustibles en las principales ciudades del país.
El Gobierno boliviano y sectores civiles interpusieron denuncias formales ante la Fiscalía para investigar las interrupciones del tránsito y el impacto económico causado a las familias bolivianas. Las fuerzas de seguridad han mantenido operativos preventivos para asegurar la libre circulación territorial y la estabilidad económica nacional.
Las autoridades del Ejecutivo ratificaron su compromiso de preservar el Estado de derecho, la paz social y el funcionamiento eficiente de las instituciones del país. El proceso legal continuará su curso en las instancias correspondientes para garantizar que ningún ciudadano se sitúe por encima de la ley.

