La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que el brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda supera las 1.000 muertes. Los informes oficiales registran más de 2.473 contagios confirmados, concentrándose la mayoría de las víctimas en la provincia congoleña de Ituri.
El brote, causado por la cepa Bundibugyo, se ha extendido a cinco provincias de la RDC debido a la alta contagiosidad del virus. En la vecina Uganda, las autoridades fronterizas detectaron 20 casos importados, aunque no registran nuevos contagios desde hace tres semanas.
El director del organismo internacional, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la propagación reciente ha sido más rápida que en eventos anteriores. La inestabilidad en las zonas afectadas y la presencia de grupos armados han dificultado las labores de contención sanitaria.
Actualmente no existe una vacuna comercial aprobada para esta variante del ébola. Sin embargo, la OMS anunció avances alentadores mediante ensayos clínicos en el terreno con dos tratamientos experimentales y mecanismos de protección posexposición.

