Los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) realizaron una jornada de verificación técnica en las instalaciones de la Junta de Vigilancia Electoral (JVE) para constatar el acceso de los partidos políticos al Registro Electoral (REL). La presidenta del organismo, Roxana Soriano, destacó que por decisión unánime se ha garantizado un acceso irrestricto a los institutos políticos para que ejerzan su derecho de fiscalización conforme a la ley. Durante la visita, técnicos de los diversos partidos realizaron pruebas de consulta exitosas, validando el funcionamiento de los mecanismos que permitirán auditar el padrón que se utilizará en las elecciones generales de 2027.
Según los datos actualizados al 6 de marzo de este año, el Registro Electoral contabiliza un total de 6,477,745 ciudadanos inscritos. De esta cifra, 5,533,061 corresponden a salvadoreños residentes en el territorio nacional, mientras que 944,684 pertenecen a la diáspora en el exterior. El TSE enfatizó que este registro es un instrumento dinámico, sujeto a procesos constantes de revisión, depuración y auditoría, en los cuales los representantes acreditados ante la JVE tienen una participación activa y vinculante para asegurar la fidelidad de la información.
El calendario electoral establece que el próximo 31 de agosto es la fecha límite para que los ciudadanos se inscriban en el Registro Electoral. Ante este plazo, el tribunal reafirmó su compromiso de mantener espacios de acompañamiento institucional que permitan a la ciudadanía y a las fuerzas políticas verificar la integridad del sistema. El objetivo primordial es que todas las organizaciones dispongan de las herramientas necesarias para desempeñar sus funciones de vigilancia, fortaleciendo así la confianza en el proceso democrático y en la base de datos que sustenta el sufragio.
Finalmente, la institución detalló a través de un comunicado que continuará promoviendo jornadas de verificación técnica de manera permanente. Estas acciones buscan garantizar que el Registro Electoral no solo sea un documento técnico, sino una garantía de transparencia para todos los actores involucrados. Con la apertura total a la fiscalización partidaria, el TSE busca blindar el sistema contra cualquier irregularidad y asegurar que el camino hacia las elecciones de 2027 se desarrolle bajo estándares internacionales de integridad y participación política equitativa.

