El Gobierno de Australia ha escalado su presión sobre Roblox tras la difusión de informes que denuncian una grave vulnerabilidad de los menores de edad ante contenidos violentos y de explotación sexual dentro de la plataforma. La ministra de Comunicaciones, Anika Wells, anunció este martes que ha solicitado una reunión urgente con los directivos de la empresa, con sede en California, para que expliquen las medidas de seguridad que implementarán. Wells expresó su indignación ante el hecho de que niños de apenas cuatro años tengan acceso a violencia gráfica y gratuita, calificando la situación como inaceptable para una plataforma que atrae a 100 millones de usuarios diarios.
La preocupación gubernamental se fundamenta en investigaciones recientes, como la de Hindenburg Research en 2024, que describió al entorno virtual como un espacio donde los niños están expuestos al acoso y la pornografía. Ante este escenario, la ministra Wells ha instruido al Comisionado de Seguridad Electrónica (eSafety) para explorar «medidas urgentes» que obliguen a la empresa a elevar sus estándares de protección. Actualmente, cerca del 40 % de la base de jugadores de Roblox tiene menos de 13 años, lo que multiplica los riesgos de suplantación de identidad y contacto con predadores en sus salas de chat y juegos personalizados.
Por su parte, Roblox emitió un comunicado a la agencia AFP en el que asegura contar con procesos de seguridad que superan a los de otras redes sociales y manifestó su disposición para informar a la ministra sobre sus avances. El año pasado, la compañía anunció la implementación de reconocimiento facial obligatorio y controles de identidad para acceder a ciertas funciones de comunicación. Sin embargo, los críticos sostienen que estas promesas han sido insuficientes para frenar el flujo de contenido explícito que ya ha provocado que países como Turquía, Catar e Irak prohíban la aplicación en sus territorios.
Finalmente, este conflicto surge en un contexto regulatorio complejo para Australia, que el pasado 10 de diciembre activó una prohibición para que menores de 16 años accedan a redes sociales como Instagram o TikTok, pero excluyó a Roblox y otras plataformas similares. No obstante, las demandas legales en estados de EE. UU. como Texas y Luisiana refuerzan la postura de quienes piden una regulación más estricta para el mundo del gaming. El desenlace de la reunión entre la ministra Wells y Roblox será determinante para definir si el gigante de los videojuegos mantiene su estatus legal en la nación oceánica o enfrenta restricciones severas.

