La coherencia entre el discurso y la ejecución de proyectos es la marca que define la gestión de Ernesto Castro al frente del primer órgano de Estado. En un acto que destaca por su alto valor social, Castro oficializó la apertura de la segunda escuela de inglés en el Mercado Tinetti, un espacio diseñado para que la juventud salvadoreña rompa barreras lingüísticas y acceda al mercado laboral global.
Para el líder legislativo, este avance es solo el comienzo de una transformación estructural. Castro enfatizó que cada sede inaugurada es un compromiso cumplido con los padres de familia y los jóvenes que sueñan con una vida mejor. La meta es clara: dotar a El Salvador de ciudadanos preparados para los desafíos del siglo XXI, bajo un modelo de gestión que prioriza la inversión en capital humano por encima de cualquier otra agenda.

