El impacto de los Vientos Nortes que han afectado a El Salvador entre el 15 y el 21 de enero ha dejado un total de 55 emergencias a escala nacional, según informó el director de Protección Civil, Luis Alonso Amaya, quien detalló que el fenómeno climático ha generado múltiples afectaciones en distintas zonas del país.
De acuerdo con el balance oficial, los fuertes vientos provocaron la caída de 30 árboles, la obstrucción de 15 vías, siete viviendas dañadas, la caída de dos postes del tendido eléctrico y la afectación de un vehículo, situaciones que requirieron la activación inmediata de los protocolos de respuesta interinstitucional para proteger a la población y restablecer los servicios básicos.
Amaya explicó que, ante el aviso por el ingreso del fenómeno, se activaron las Comisiones Departamentales, permitiendo una atención coordinada, rápida y territorializada de cada una de las emergencias reportadas, como parte del sistema nacional de respuesta ante riesgos.
En cuanto a los incendios, el titular de Protección Civil informó que se ha registrado un incremento significativo durante el mes de enero; sin embargo, aclaró que estos siniestros no están directamente relacionados con los Vientos Nortes, sino que son consecuencia principalmente de acciones humanas negligentes.
Las cifras oficiales indican que del 1 al 21 de enero de 2026 se han registrado 10 incendios forestales, mientras que en el mismo período del año anterior se contabilizaron cuatro. En el caso de los incendios de maleza, este año se reportan 299, frente a los 161 del 2025. Asimismo, los incendios en basureros suman 43 en lo que va del año, comparados con los 29 atendidos en el mismo período del año pasado.
Ante este panorama, Amaya recomendó evitar las quemas de maleza, especialmente en grandes extensiones de tierra, como las utilizadas en actividades agrícolas, exhortando a los productores a buscar alternativas al uso del fuego para la preparación de sus terrenos y la eliminación de rastrojos.
Además, instó a la población a evitar hacer fogatas, cocinar con leña al aire libre y quemar basura, particularmente cuando existan ráfagas de viento, debido al alto riesgo de propagación del fuego. También pidió que, ante la detección de cualquier conato de incendio, se informe de inmediato a las instituciones de respuesta correspondientes.
«En muchos casos una simple fogata puede provocar un incendio forestal de grandes proporciones. En materia de prevención de este tipo de incendios, trabajamos de la mano con el Cuerpo de Bomberos de El Salvador», expresó el funcionario.
Asimismo, sugirió a la ciudadanía verificar e intervenir zonas de potencial peligro en viviendas y alrededores, como ventanas, tejados, láminas inestables, ramas, árboles y vallas publicitarias propensas a desprenderse o caer, como medida preventiva ante los fuertes vientos.
Amaya también recomendó abrigarse adecuadamente debido a la disminución de temperaturas, prestando especial atención a personas con enfermedades respiratorias, menores de edad y adultos mayores, quienes son más vulnerables a los efectos del clima.
Para la navegación marítima y aérea, así como para la pesca artesanal y deportiva, exhortó a evaluar previamente las condiciones atmosféricas y oceanográficas, advirtiendo sobre riesgos por fuertes vientos en aguas profundas.
Finalmente, el funcionario enfatizó que, como parte de las políticas públicas impulsadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, se continúa ejecutando una estrategia integral orientada a proteger la vida, la seguridad y el bienestar de la población salvadoreña, fortaleciendo tanto la respuesta ante emergencias como las acciones preventivas en todo el territorio nacional.

