Simpatizantes del partido Libertad y Refundación (Libre) se manifestaron la noche del martes en Tegucigalpa tras el llamado del expresidente Manuel Zelaya, quien denunció públicamente un supuesto «fraude electoral» en los resultados preliminares difundidos por el Comité Nacional Electoral (CNE) a través del sistema de Transmisión de Datos Preliminares (TREP). Las protestas se dieron en un ambiente de tensión poselectoral que continúa creciendo desde los comicios del pasado 30 de noviembre.
Frente a las instalaciones del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop), donde se desarrolla el conteo oficial de actas de la elección presidencial, los manifestantes quemaron llantas y corearon consignas contra el CNE. Según sus denuncias, los datos preliminares no reflejan la voluntad popular, motivo por el cual exigieron una revisión profunda del proceso. Zelaya, esposo de la presidenta Xiomara Castro y figura central en la cúpula de Libre, exhortó a sus bases a movilizarse “de inmediato” para impedir lo que calificó como un “golpe electoral”.
Las manifestaciones se producen mientras la misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) continúa supervisando el escrutinio en distintos puntos del país. La entidad internacional pidió a los partidos evitar cualquier acción que pueda entorpecer la labor del CNE, recordando que el proceso de conteo aún no ha concluido y que los resultados oficiales deben ser esperados con prudencia.
En un comunicado, la OEA señaló que sus equipos siguen desplegados verificando el desarrollo del escrutinio y reiteró su llamado a las autoridades, partidos y candidatos a “respetar la voluntad popular expresada en las elecciones”. También subrayó la importancia de proteger el material electoral y permitir que el CNE realice su trabajo sin presiones externas en un momento especialmente delicado para la estabilidad democrática del país.
Las tensiones continúan en aumento conforme Libre sostiene sus denuncias y el CNE avanza en la revisión de las actas, mientras la población permanece a la expectativa de los resultados definitivos que podrían definir el rumbo político de Honduras en los próximos años.

