Los brotes de cólera y mpox siguen teniendo un impacto devastador en el continente africano, con más de 8,000 vidas perdidas en lo que va del 2025, según reportaron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC África). Las autoridades sanitarias confirmaron que ambos virus continúan propagándose en varios países, en medio de una compleja situación marcada por el colapso de los sistemas de salud pública, la escasez de recursos médicos y la falta de acceso al agua potable.
Durante una conferencia de prensa en línea, Yap Boum II, subgerente de incidentes de mpox en los CDC África, informó que desde el inicio del año se han registrado 132,008 casos de mpox, incluidos 40,138 confirmados y 952 fallecimientos. Sin embargo, señaló que los casos muestran una tendencia a la baja en las últimas semanas, en comparación con el pico registrado en mayo, como resultado de los esfuerzos coordinados para contener la enfermedad, mejorar la detección temprana y ampliar el acceso a tratamientos médicos especializados.
Por otro lado, la agencia puso especial énfasis en el repunte de casos de cólera, enfermedad que está impactando a 24 países africanos. Desde enero, se han reportado 308,935 casos y 7,131 muertes, cifra que supera las estadísticas de años anteriores y representa una tasa de mortalidad del 2.3 %, más alta de lo habitual. Este incremento preocupa a las autoridades debido al carácter altamente contagioso de la enfermedad y a su rápida evolución en zonas con infraestructura sanitaria limitada.
Los CDC África alertaron que los brotes de cólera están estrechamente vinculados a la escasez de agua potable, la precariedad del saneamiento y la inadecuada gestión de residuos en zonas rurales y urbanas densamente pobladas. Estos factores, sumados a la insuficiencia de hospitales, laboratorios y personal médico, han dificultado las labores de prevención y atención oportuna. La situación se ve agravada por desplazamientos poblacionales, conflictos internos y el impacto del cambio climático, que altera las condiciones higiénicas en diversas regiones del continente.
El cólera, una infección diarreica aguda que puede provocar una deshidratación severa en cuestión de horas, continúa siendo una amenaza mortal cuando no se atiende a tiempo. Los especialistas recordaron que el acceso al tratamiento oportuno y al suministro de sales de rehidratación oral son claves para reducir el número de muertes. No obstante, en muchos países afectados, la población no cuenta con centros de atención cercanos o enfrenta barreras económicas para acceder a los servicios de salud.
La respuesta a estos brotes se ha visto aún más compleja debido a otras emergencias sanitarias que se desarrollan simultáneamente en el continente. Según los CDC África, solo en lo que va del año se han identificado más de 186 emergencias de salud pública catalogadas entre moderadas y graves, lo que ha sobrecargado los sistemas de vigilancia, logística y respuesta epidemiológica.
Organismos internacionales, gobiernos nacionales y organizaciones humanitarias han intensificado los esfuerzos para fortalecer la respuesta sanitaria, con campañas de vacunación, distribución de kits de higiene, campañas educativas y apoyo logístico para la detección y tratamiento oportuno. Sin embargo, expertos advierten que, mientras persistan las condiciones estructurales de pobreza, falta de acceso al agua, infraestructura médica insuficiente y sistemas de salud débiles, el continente seguirá siendo vulnerable frente a brotes recurrentes.

