Laura Sarabia, quien hasta hace poco fue una de las figuras más cercanas al presidente Gustavo Petro, ha tomado distancia del mandatario debido a desacuerdos recientes, siendo el más reciente la disputa por la adjudicación del contrato para la emisión de pasaportes colombianos.
En una carta dirigida al presidente, Sarabia, actual canciller, expresó que no está de acuerdo con ciertas decisiones tomadas en los últimos días, lo que le impide seguir respaldando el proyecto de gobierno, aunque no ofreció mayores detalles.
Sarabia ha defendido públicamente que se extienda la licitación a la empresa privada Thomas Greg & Sons, encargada históricamente de producir los pasaportes. Sin embargo, el gobierno insiste en asignar la tarea a la Imprenta Nacional, pese a dudas sobre su capacidad técnica.
Esta controversia se ha repetido con los tres últimos cancilleres, incluido Álvaro Leyva, hoy investigado por presuntamente liderar un intento de desestabilizar al presidente.
“No se trata de una diferencia menor, sino de un rumbo que, con respeto y cariño, ya no puedo acompañar”, expresó Sarabia en una publicación.
Con solo 31 años y sin trayectoria política previa, Sarabia fue figura clave en la campaña presidencial de Petro en 2022. Tras la victoria, ocupó varios cargos de alto nivel y fue nombrada canciller en enero.
Petro ha tenido fricciones con miembros de su gabinete, como se evidenció en una tensa reunión televisada en febrero, tras la cual solicitó la renuncia de todos los ministros.
Contexto diplomático con Estados Unidos
La salida de Sarabia coincide con tensiones entre Colombia y Estados Unidos. Petro ha tenido desacuerdos con el expresidente Donald Trump por temas migratorios y comerciales, y ha denunciado un posible complot entre políticos estadounidenses y Leyva para sacarlo del poder.
La entrada de Colombia en la iniciativa china de las Nuevas Rutas de la Seda y la búsqueda de nuevos socios comerciales han generado malestar en Washington, que pronto debe decidir si mantiene a Colombia como país aliado en la lucha contra las drogas.
En medio de esta coyuntura, Sarabia había liderado gestiones con Estados Unidos, mientras Colombia enfrenta cifras récord en cultivos de coca.
Actualmente, Sarabia es investigada por presunto lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y asociación para delinquir. Su vínculo con Petro se originó a través de Armando Benedetti, actual ministro del Interior, señalado por corrupción y violencia de género. No obstante, Sarabia se distanció de él a medida que ascendía en el gobierno.
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