El Gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ve en el presidente Nayib Bukele a «un socio grande y fuerte», aseguró ante medios de prensa Stephen Miller, subdirector de políticas y asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca.
«Me parece muy claro que (Nayib) Bukele, el presidente (de El Salvador), será un socio grande y fuerte para esta administración y para los Estados Unidos», aseguró Miller.
El funcionario estadounidense dio estas declaraciones al ser consultado por el viaje oficial que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, haría a El Salvador la próxima semana, como parte de una visita a países de Centro América.
Miller, quien ocupa el cargo de subjefe de gabinete de la Casa Blanca, no comentó sobre el viaje de Rubio a la región centroamericana, pero dejó en claro que el presidente salvadoreño «ha ofrecido tremendos niveles de cooperación» a la administración Trump.
«Todo lo que puedo decir al respecto, porque no quiero adelantarme al secretario (de Estado, Marco) Rubio, es que el presidente (Nayib) Bukele ha ofrecido amablemente tremendos niveles de cooperación a Estados Unidos en todo lo relacionado con la migración, y esperamos que esto proporcione un marco de cooperación migratoria en toda la región», señaló Miller.
El presidente Trump sostuvo la semana pasada una conversación telefónica con Bukele, de quien elogió su liderazgo regional y calificó como ejemplo para los países del hemisferio occidental, además de hablar de temas de interés bilateral.
«Ambos líderes hablaron sobre la posibilidad de trabajar juntos para detener la inmigración ilegal y acabar con las pandillas transnacionales como el Tren de Aragua» informó la Casa Blanca tras la conversación entre los gobernantes.
Luego de ser juramentado como presidente de Estados Unidos, el pasado 20 de enero, Trump ha emitido una serie de acuerdos ejecutivos, incluyendo uno para declarar a las pandillas y al grupo criminal Tren de Aragua como organizaciones terroristas que serán perseguidas durante su gestión.
La conversación telefónica de Trump con Bukele fue la primera llamada con un presidente extranjero informada de manera oficial por la Casa Blanca.
De hecho, Bukele fue el primer mandatario que llamó a Trump luego de su triunfo en las elecciones de noviembre del año pasado, que le permitieron volver a la Casa Blanca por segunda vez no consecutiva.
El sociólogo y analista político Mauricio Rodríguez ha considerado que «la llegada del presidente Donald Trump anuncia vientos de cambios para con la política exterior de El Salvador», y que con la llamada que realizó a Bukele «Trump dio un golpe de mesa que ahora busca corregir lo que otros arruinaron dentro de su política exterior».
René Martínez, también sociólogo y académico universitario, ha recordado que la otrora administración de Joe Biden, del partido Demócrata, impulsó un «tensionamiento» en las relaciones con El Salvador, tomando incluso medidas contra el país y el gobierno de Bukele.
En este sentido Martínez recordó acciones emprendidas por la administración de Joe Biden, como la reducción de la cooperación estadounidense con instituciones gubernamentales de El Salvador, y el nombramiento de la exembajadora Jean Manes como encargada de Negocios en el país, de quien dijo «buscó realizar una labor de injerencia en la política salvadoreña».

