El gobierno de Colombia reactivó la edificación del centro penitenciario Renacer, un penal de alta seguridad ubicado en una zona aislada del departamento del Magdalena. La infraestructura se perfila como la primera de diez megacárceles que la administración del presidente Abelardo de la Espriella prevé desarrollar durante su período presidencial para combatir al crimen organizado.
La Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC) confirmó que la obra registra un avance del 88 % en sus instalaciones, las cuales abarcan 22 hectáreas de terreno. El complejo penitenciario requirió una inversión estimada de 87 millones de dólares y tendrá capacidad para albergar a 1,974 reclusos bajo estrictos protocolos de aislamiento.
La estrategia gubernamental contempla que estos centros de reclusión permanezcan bajo la custodia de una división especial del Ejército y carezcan de conectividad a redes telefónicas o de internet. El plan de seguridad busca evitar que los privados de libertad continúen coordinando actividades delictivas hacia el exterior de los pabellones.
Las autoridades colombianas informaron que acelerarán los trabajos finales para inaugurar el recinto penitenciario en el menor tiempo posible. Con esta medida, el Ejecutivo pretende reforzar las acciones judiciales e institucionales contra las estructuras del narcotráfico y las bandas criminales que operan en el territorio suramericano.

