El Servicio de Cambio Climático Copernicus reportó que el pasado mes de agosto fue el más caluroso registrado a escala global, igualando y superando marcas históricas en la temperatura del aire y de los océanos. El promedio de la temperatura atmosférica alcanzó los 16.96 °C, posicionándose junto a julio de 2023 como los periodos con los registros más altos desde que se tienen mediciones.
Especialistas del centro meteorológico señalaron que las evidencias científicas sugieren que la humanidad no experimentaba temperaturas de esta magnitud en al menos 100,000 años. El incremento responde principalmente a la acumulación de emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del uso continuo de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.
A la par de la temperatura terrestre, las superficies marinas en cuencas del Atlántico, el Mediterráneo y el Pacífico registraron máximos históricos. Este calentamiento en los océanos, exacerbado por la presencia del fenómeno de El Niño, representa una amenaza directa para los ecosistemas marinos, los arrecifes de coral y las poblaciones costeras.
Ante los hallazgos presentados por Copernicus, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instó a los países a acelerar la transición energética y reducir la dependencia de los hidrocarburos. Representantes del organismo advirtieron que la frecuencia e intensidad de los eventos meteorológicos extremos continuará elevándose mientras las emisiones globales no registren una disminución sostenida.

