Al menos 28 personas murieron y más de 70 resultaron heridas tras registrarse un devastador incendio el domingo por la noche en el bar y restaurante Rong Beer Na Lat Phrao, situado en las afueras de Bangkok, Tailandia. El gobernador de la ciudad, Chadchart Sittipunt, explicó que las llamas se propagaron con extrema rapidez hacia el techo y que la inhalación de humo tóxico fue la causa principal de los decesos.
El jefe de la policía nacional, Kitrat Panphet, informó que la mayoría de los cuerpos sin vida fueron localizados en el área de los baños debido al pánico generalizado y a la falta de iluminación eléctrica tras el estallido. Los investigadores confirmaron que el edificio cuenta con 50 años de antigüedad y que una de las salidas de emergencia se encontraba ilegalmente obstruida por una estantería, lo que limitó la evacuación masiva.
Testigos y músicos que sobrevivieron a la catástrofe relataron que el siniestro comenzó cuando se observó una densa columna de humo saliendo de un disyuntor cerca del escenario, seguido inmediatamente por un apagón y una fuerte explosión. El primer ministro del país, Anutin Charnvirakul, se presentó en la escena y confirmó la existencia de «ángulos muertos» estructurales, advirtiendo que se aplicará todo el peso de la ley contra los responsables.
Finalmente, los equipos de prevención de catástrofes señalaron que, aunque llegaron cinco minutos después de recibir la alerta, el fuego ya había devorado por completo el local e incinerado el mobiliario interno. Por su parte, altos cargos del Ministerio de Justicia prometieron indemnizaciones financieras equivalentes a 9,000 dólares para las familias de los fallecidos y coberturas económicas especiales para costear los gastos médicos de los lesionados.

