La Torre Eiffel y el Museo del Louvre, dos de los monumentos más visitados a nivel mundial, se vieron obligados a adelantar su hora de cierre debido a la intensa ola de calor que azota a Francia. Las temperaturas en el territorio europeo han alcanzado los 40 °C en diversas regiones, lo que ha transformado las dinámicas del turismo internacional de manera drástica. La medida busca mitigar los riesgos asociados al calor extremo, el cual afecta actualmente a más del 90% de la población francesa.
La Torre Eiffel, que recibe cerca de 7 millones de visitantes anuales, modificó su horario habitual de temporada alta de las 00:45 horas para cerrar sus puertas a las 16:00 horas. La empresa operadora SETE explicó que la prioridad absoluta es garantizar la seguridad física tanto de los equipos de trabajo como de los turistas. Esta restricción fija el último acceso al público a las 12:15 horas, y las autoridades adelantaron que es muy probable que la medida se extienda durante los próximos días.
Por su parte, la dirección del Museo del Louvre anunció que cerrará sus instalaciones a las 16:00 horas, recortando dos horas de su jornada habitual de miércoles a sábado. Los portavoces explicaron que, a pesar de la resistencia arquitectónica de su edificio histórico, la infraestructura global sigue siendo frágil ante los efectos del cambio climático. El recinto, que alberga a unos 9 millones de usuarios al año, sufre una fuerte acumulación térmica al final del día debido a la alta densidad de personas.
Esta emergencia climática representa la segunda ola de calor que golpea a Europa Occidental en menos de un mes, un fenómeno que los científicos vinculan directamente con la actividad humana. Ante la crisis, otros puntos de gran interés como el Monte Saint Michel han aconsejado formalmente a los viajeros posponer sus visitas programadas. En contraste, diversos museos en ciudades como Lyon y Nantes han optado por ofrecer acceso gratuito para que los ciudadanos puedan refugiarse en interiores climatizados.

