El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció de manera oficial la preparación de un conjunto de medidas estratégicas diseñadas para reformar aspectos sustanciales de la economía de la isla. Estas transformaciones, enmarcadas dentro del Programa Económico y Social 2026, buscan hacer frente a las actuales dificultades financieras y estimular el desarrollo nacional mediante intervenciones directas en el aparato estatal.
Las autoridades cubanas detallaron que las reformas abarcarán sectores prioritarios como el turismo, el comercio exterior, la producción agropecuaria y la generación de energía. Una de las principales líneas de trabajo consistirá en eliminar de forma definitiva los obstáculos burocráticos que limitan la producción interna, otorgando mayores facultades regulatorias a las empresas y a los gobiernos territoriales.
Entre las disposiciones más destacadas figura la reestructuración integral del aparato estatal, que incluye una significativa reducción de cargos y dependencias para disminuir los gastos presupuestarios. Asimismo, en el sector agrícola, las tierras serán entregadas estrictamente a quienes demuestren capacidad productiva, mientras que los actores económicos privados y estatales podrán realizar operaciones de importación y exportación sin intermediarios.
Finalmente, Díaz-Canel ratificó que el plan gubernamental priorizará la inversión en infraestructura energética, enfocándose especialmente en el desarrollo de fuentes de energía renovable para el país. Para garantizar la sostenibilidad del proyecto, el Estado promoverá activamente el ensamblaje y la fabricación de equipos eléctricos en territorio nacional, reorientando los ahorros presupuestarios hacia el financiamiento de programas sociales.

