Gobierno impulsa obras de mitigación en el río Grande con nueva inversión millonaria

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) anunció que en un plazo aproximado de 30 días iniciará la construcción de nuevas bordas en el río Grande, en el sector del cantón La Canoa, en San Miguel, como parte de un proyecto de mitigación valorado en $8 millones.

El titular de la institución, Romeo Rodríguez, explicó que la obra tiene como objetivo principal proteger a las familias que residen en la zona, históricamente afectada por inundaciones durante la época lluviosa, así como mejorar la circulación vehicular en la carretera del Litoral.

«Con esa inversión vamos a construir una serie de bordas para proteger a las familias en la zona. De igual manera, también en la carretera que se inunda en la época invernal. Todos hemos visto cómo el tránsito se vuelve complicado», expresó el funcionario.

El proyecto forma parte de los $8.7 millones incorporados recientemente al presupuesto del MOP para el ejercicio 2026, aprobados por la Asamblea Legislativa de El Salvador. Los fondos provienen de un financiamiento del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, en el marco del Proyecto de Transporte e Infraestructura Resiliente de El Salvador.

Actualmente, la alcaldía de San Miguel Centro ejecuta trabajos de mantenimiento y construcción de bordas provisionales en el cantón La Canoa, así como la limpieza del cauce del río; sin embargo, estas soluciones han demostrado ser temporales frente a la intensidad de las lluvias.

«Sabemos que esas bordas duran un par de lluvias, un par de inviernos, pero luego hay que volverlas a construir continuamente», señaló Rodríguez, al referirse a la necesidad de una intervención estructural más duradera.

El MOP contempla la construcción de 600 metros de bordas y la rehabilitación de los márgenes del río Grande. Las nuevas estructuras tendrán una altura de entre 3.5 y 4 metros y estarán elaboradas con muros de gaviones, lo que permitirá mayor resistencia ante crecidas.

Además, el proyecto incorpora componentes tecnológicos y ambientales, incluyendo estudios previos, reforestación en áreas protegidas, control de la erosión en la ribera y la instalación de una compuerta metálica.

Con esta intervención, las autoridades buscan reducir la vulnerabilidad de la zona, fortalecer la infraestructura resiliente y brindar mayor seguridad a las comunidades que habitan en las cercanías del río Grande.

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