Las autoridades del cantón de Valais, en el sur de Suiza, informaron que ya fue identificada la totalidad de las víctimas del incendio ocurrido durante la celebración de Año Nuevo en la estación turística de Crans-Montana. En un comunicado oficial, la policía cantonal ajustó la cifra inicial de heridos de 119 a 116, tras determinar que tres personas que ingresaron a salas de emergencia la noche del siniestro fueron vinculadas al hecho por error.
Según el reporte actualizado, 83 personas permanecían hospitalizadas hasta el lunes, varias de ellas con quemaduras de gravedad. Los pacientes con lesiones más severas fueron trasladados a centros especializados en tratamiento de quemaduras en distintos países de Europa, entre ellos Suiza, Alemania, Francia, Italia y Bélgica, como parte de un esfuerzo coordinado para garantizar atención médica especializada.
Las autoridades precisaron que la mayoría de los heridos son ciudadanos suizos, seguidos por personas de nacionalidad francesa e italiana. No obstante, la policía indicó que no se brindarán más detalles sobre la identidad de las víctimas, en respeto a las familias afectadas por la tragedia.
El incendio se registró la noche del jueves pasado en el bar Le Constellation, ubicado en el sótano de un edificio en Crans-Montana, mientras decenas de personas celebraban la llegada del Año Nuevo. De acuerdo con las primeras investigaciones, el fuego se habría originado por bengalas colocadas en botellas de champán, un elemento decorativo que habría provocado el inicio de las llamas.
Las pesquisas también buscan determinar si la espuma que recubría el techo del sótano, utilizada como aislante acústico, influyó en la rápida propagación del incendio, factor que habría dificultado la evacuación y agravado las consecuencias del siniestro.
En el marco de las investigaciones, las autoridades abrieron un proceso penal contra los dos gerentes del establecimiento, una pareja de nacionalidad francesa, quienes enfrentan cargos por homicidio por negligencia, lesiones corporales por negligencia e incendio provocado por negligencia. La investigación se centrará, además, en las obras realizadas en el sótano del bar en 2015, los materiales empleados, las autorizaciones de funcionamiento y el cumplimiento de las medidas de seguridad exigidas por la normativa.
El impacto de la tragedia se reflejó también en las muestras de solidaridad de la población. El domingo, pese a las temperaturas cercanas a los -9 grados Celsius, cientos de personas asistieron a una misa en honor a las víctimas en la capilla de San Cristóbal de Crans. Posteriormente, los asistentes caminaron en silencio hacia la capilla ardiente, instalada cerca del lugar del incendio, donde el espacio fue colmado de flores, velas y mensajes de duelo.
Las autoridades suizas continúan con las investigaciones para esclarecer completamente las causas del siniestro y determinar las responsabilidades correspondientes, mientras el país permanece consternado por una de las tragedias más graves ocurridas en el inicio del año.

