Motivado por el clima de seguridad que actualmente se vive en El Salvador, resultado de las políticas impulsadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, Humberto Carranza, un santaneco residente en Washington, Estados Unidos, se encuentra construyendo el camino para su retorno definitivo al país, luego de permanecer más de 25 años en el extranjero.
Carranza, propietario de una empresa de transporte y mudanzas desde hace una década, explicó que el deseo de regresar e invertir en su tierra natal siempre estuvo presente. Sin embargo, durante años ese anhelo se vio frenado por el temor generado por la inseguridad y la presencia de grupos criminales, un factor que impedía a muchos salvadoreños en el exterior concretar su regreso.
Esa realidad cambió con la implementación del régimen de excepción, una medida que, según relató, le devolvió la confianza necesaria para dar el primer paso. En enero de 2023 adquirió un terreno en las afueras de Santa Ana, donde inició la construcción de su vivienda, la cual actualmente visita entre tres y cuatro veces al año mientras avanza en sus planes de retorno.
Carranza aseguró que la tranquilidad que ahora percibe en el país fue determinante para tomar esta decisión. Señaló que hoy puede movilizarse y disfrutar de su entorno sin el miedo que antes dominaba la vida cotidiana, una situación que considera clave para que más compatriotas se animen a volver.
Durante el proceso de construcción de su casa, el santaneco también ha generado un impacto positivo a nivel local, al contratar mano de obra de la zona y adquirir materiales de construcción en empresas nacionales, contribuyendo así a la economía del municipio y apoyando a familias salvadoreñas.
El compatriota afirmó que, de no ser por la transformación en materia de seguridad, nunca hubiera iniciado este proyecto de vida. Ahora, cada visita al país se convierte en una experiencia distinta, marcada por la libertad de transitar y convivir en un entorno que percibe como más seguro y ordenado.
Además de la construcción de su vivienda, Carranza ya realiza las gestiones necesarias para trasladar sus pertenencias y vehículos desde Estados Unidos, aprovechando los beneficios de exoneración de impuestos que el Gobierno ha puesto a disposición de los salvadoreños en el exterior que deciden retornar.
A mediano plazo, el santaneco proyecta establecer uno o dos negocios en El Salvador, con el objetivo de consolidar su regreso y generar nuevas oportunidades de empleo. Su historia refleja el impacto que la actual realidad del país está teniendo en la diáspora, donde cada vez más salvadoreños comienzan a ver viable el sueño de volver y construir un futuro en paz y seguridad.

