La Reserva de Biósfera Transfronteriza Trifinio-Fraternidad (RBTTF), la primera de carácter trinacional en el continente americano, se consolida como un modelo de desarrollo sustentable y cooperación regional entre El Salvador, Guatemala y Honduras. Con una extensión total de 427.20 kilómetros cuadrados, la biósfera forma parte del programa “Hombre y la Biósfera” (MAB) de la Unesco y representa un ejemplo de convivencia armónica entre las comunidades y los recursos naturales.
De acuerdo con Omar Alas, coordinador territorial del Sistema Tecnológico de Producción Agrícola (Sistagro), esta iniciativa refleja la esencia del Plan Trifinio, que busca que las personas vivan y prosperen en equilibrio con su entorno natural. “Uno de los proyectos más integrales que tenemos es el de la protección de la reserva de biósfera. Con ese proyecto nosotros tenemos un universo de alrededor de 2,100 productores, entre hombres, mujeres y jóvenes que están desarrollando actividades de conservación y protección”, explicó Alas en entrevista con Diario El Salvador.
En el caso de El Salvador, la reserva incluye diversas categorías ecológicas: Parques Nacionales como Montecristo —con 2,000 hectáreas de bosque nebuloso— y San Diego y San Felipe Las Barras, de tipo bosque seco caducifolio; sitios Ramsar, como el lago de Guija y las lagunitas de Metapán; y áreas protegidas privadas, donde Plan Trifinio coordina acciones con los propietarios locales para fortalecer la conservación.
Actualmente, en el municipio de Metapán (Santa Ana Norte), 594.7 hectáreas están siendo conservadas y manejadas por comunidades y propietarios con apoyo técnico de Sistagro. Solo en esa zona, 433 productores recibieron insumos valorados en $167,000, y las comunidades conservacionistas fueron compensadas con $40,000 por la protección del bosque. Además, 210 productores obtuvieron $73,109.25 en incentivos para implementar medidas agroambientales sostenibles.
De igual forma, en Chalatenango Norte, 142 productores, cooperativas y comunidades fueron beneficiados con más de $100,000 para fortalecer las prácticas agrícolas amigables con el ambiente, como parte del mismo proyecto trinacional.
«Con el apoyo de la Cooperación Alemana y el Banco KfW reafirmamos nuestro compromiso con la biodiversidad y el desarrollo integral en la Región Trifinio. Los verdaderos guardianes de la Reserva de Biósfera son los hombres, mujeres y jóvenes que habitan en sus comunidades», publicó Plan Trifinio en su cuenta oficial de X.
Según la institución, la formación y participación activa de los habitantes de la zona contribuye a la replicación de buenas prácticas agroambientales, al fortalecimiento del tejido rural y a la mejora de la seguridad alimentaria local.
«Trabajamos con las municipalidades de Santa Ana Norte, Este y Oeste, con todas las regiones donde Plan Trifinio desarrolla proyectos, y lo hacemos con el énfasis de mejorar la calidad de vida de las personas», afirmó Efraín Paiz, representante de la entidad.
A través del proyecto de protección de la RBTTF, Plan Trifinio se consolida como un facilitador de conocimiento y acompañamiento técnico, impulsando la productividad sostenible y el bienestar comunitario en la región fronteriza compartida por los tres países.

