Izalco, uno de los distritos más poblados de El Salvador que destaca por su imponente volcán, sus cerros y llanuras que enmarcan un paisaje admirable, fue opacado durante muchos años por sus altos índices de inseguridad y una alta tasa de homicidios, sin embargo, en la actualidad es diferente.
El nuevo clima de seguridad, resultado que la población atribuye a las estrategias de seguridad implementadas por el presidente Nayib Bukele, propicia un ambiente de mayor libertad y recreación para las nuevas generaciones.
En el parque central, ahora los niños juegan, las familias se reúnen y los estudiantes transitan con tranquilidad las calles de Izalco, escenas que antes eran imposibles y ahora son parte de la vida cotidiana.
Para los pobladores, los niños y los adolescentes ahora tienen mayores oportunidades y crecerán en un ambiente muy alejado de lo que anteriormente se conoció en Izalco, municipio (antes de nueva distribución territorial) que llegó a ser el más violento del departamento de Sonsonate entre 2015 y 2016.
Por ejemplo, según el histórico policial, en 2015, de los 500 asesinatos en el departamento de Sonsonate 105 ocurrieron en Izalco. La mayoría de las víctimas de la violencia, estimadas en un 90 %, estaba relacionada con pandillas. Padres de familias, maestros y comerciantes del distrito concluyen que las mejoras en las condiciones de seguridad brindarán, principalmente, beneficios a la niñez y adolescencia, pues crecerán en un ambiente sano, libre del temor de las estructuras delictivas.
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