La Ley de bancos de inversión es el nuevo cuerpo legal que aprobó ayer la Asamblea Legislativa con el propósito de garantizar que este tipo de entidades que operen en El Salvador brinden a inversores calificados un servicio transparente, confiable y ágil que contribuya al país.
Se busca con dicha normativa garantizar seguridad jurídica a «inversionistas sofisticados», un término que se refiere a personas naturales o jurídicas con experiencia en el manejo de inversiones complejas y de gran capacidad financiera, con un patrimonio igual o mayor a $250,000 en activos líquidos.
Establece la nueva ley que será el Banco Central de Reserva (BCR) la entidad encargada de regular a los bancos de inversión, mientras que la función de supervisar su funcionamiento, autorizar y garantizar el cumplimiento normativo será de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF).
Durante el estudio de la iniciativa de ley que hizo la comisión de tecnología, turismo e inversión se determinó que este marco es necesario porque atenderá transacciones más complejas, que difieren a las que realizan los bancos comunes.
Entre las diferencias de estas operaciones se destacó que los bancos de inversión brindarán servicios a proyectos de infraestructura de energía, telecomunicaciones y desarrollo urbano que necesitan esquemas de financiamiento muy particulares para garantizar una mayor operatividad.
Dentro de los 73 artículos de la ley se establecen los requisitos que deben cumplir las entidades financieras para convertirse en bancos de inversión, así como los que deben cumplir los inversionistas para poder ser atendidos.
Leer más: Autoridades reportan 980 días con cero homicidios en administración Bukele

