A un año de haber iniciado su segundo mandato, el presidente Nayib Bukele continúa reforzando su política de seguridad nacional con resultados históricos en la lucha contra el narcotráfico, especialmente en aguas territoriales e internacionales. Las estrategias implementadas a través del Plan Control Territorial y el fortalecimiento de las fuerzas armadas, particularmente la Fuerza Naval y la Policía Nacional Civil (PNC), han permitido que El Salvador se consolide como un referente regional en el combate al tráfico de drogas.
Desde junio de 2019 hasta el 7 de mayo de 2025, las autoridades salvadoreñas han logrado incautar más de 60 toneladas de droga, en su mayoría cocaína, evitando que cargamentos millonarios lleguen a países como México y Estados Unidos.
Los datos muestran un crecimiento sostenido en las incautaciones. En 2019, se decomisaron 785 kilogramos de droga, valorados en $1.33 millones. Para 2020, las cifras aumentaron a 2.9 toneladas, con un valor de $48.6 millones. En 2021 se alcanzaron 11.8 toneladas, valoradas en $275 millones; en 2022, 13 toneladas valoradas en $303.7 millones; y en 2023, 3.6 toneladas con un valor estimado de $80.3 millones.
El año 2024 marcó un récord, con la incautación de 17.2 toneladas de droga, cuyo valor asciende a $429.4 millones. Esta tendencia continúa en 2025: solo entre el 1° de enero y el 7 de mayo se han incautado 11.6 toneladas, lo que eleva el total a 28.2 toneladas incautadas en los últimos 12 meses, valoradas en aproximadamente $706.8 millones.
Las autoridades atribuyen estos resultados al despliegue de la llamada “Muralla del Pacífico”, una estrategia que ha impedido que grandes cargamentos lleguen a suelo norteamericano, y que a su vez desarticula el narcomenudeo interno, una de las fuentes históricas de financiamiento de pandillas.
El gobierno destaca que esta lucha frontal contra el narcotráfico no solo protege el territorio salvadoreño, sino que también contribuye directamente a la seguridad regional, al evitar que rutas criminales continúen operando a través del país.
Con estos logros, El Salvador reafirma su compromiso con una política de cero tolerancia al crimen organizado transnacional, bajo un enfoque de seguridad integral que combina inteligencia, despliegue táctico y cooperación interinstitucional.

