A dos semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, el presidente estadounidense Donald Trump encabezó un concurrido mitin de campaña en el Heartland Credit Union Arena de Park City, Kansas, en un esfuerzo por movilizar a la base republicana y respaldar la reelección del senador Roger Marshall.
La contienda en Kansas se ha tornado sorpresivamente competitiva debido al respaldo que ha obtenido el candidato demócrata Adam Hamilton, un influyente pastor metodista que disputa un escaño controlado de forma ininterrumpida por el Partido Republicano desde 1932. Frente al estrecho margen que muestran los últimos sondeos de opinión, el comité de campaña de Trump busca blindar este bastión rural golpeado por el alza de costos energéticos y el descontento económico.
Con la renovación total de los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado en juego, los demócratas procuran capitalizar la baja aprobación presidencial para arrebatar las cuatro curules necesarias que les otorgarían la mayoría en la Cámara Alta.
La gira de Trump continuará a lo largo de los próximos días por otros estados estratégicos e históricamente republicanos como Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia e Iowa, en un intento por cerrar filas frente al electorado conservador y evitar la pérdida del control parlamentario en Washington.

