Más de un millar de policías y militares desplegaron patrullajes en las calles y playas de la ciudad turística de Santa Marta, Colombia, tras una serie de ataques armados atribuidos a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). Las acciones violentas, que incluyeron quemas de vehículos y agresiones a comercios, se desataron tras un operativo ejecutado por el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella contra dicha estructura criminal.
Durante las intervenciones en el Caribe colombiano, las autoridades confirmaron la captura de 13 personas, la incautación de narcóticos, municiones y la detención de cuatro sujetos solicitados en extradición por la justicia de Estados Unidos. Asimismo, la administración central reafirmó que mantendrá los operativos de seguridad en la región para desarticular por completo las redes de extorsión y narcotráfico que operan en la Sierra Nevada y La Guajira.
En contraste, el operativo militar generó cuestionamientos por parte de familiares de un joven de 18 años fallecido en las acciones, quienes aseguraron ante medios internacionales que la víctima era un trabajador agrícola ajeno al grupo armado. Ante estas declaraciones, el Ministerio de Defensa emitió un comunicado indicando que la Fiscalía y el organismo forense realizarán las pericias necesarias para esclarecer las circunstancias del hecho.
A pesar del clima de tensión, la actividad comercial en la zona urbana comenzó a reanudarse de forma gradual bajo la supervisión de las fuerzas públicas y las autoridades regionales. Las terminales aéreas y los principales parques nacionales de la localidad mantuvieron sus operaciones continuas, mientras la población retoma progresivamente la movilidad en los sectores afectados.

