El Gobierno de Malasia declaró estado de emergencia en el distrito de Serian, ubicado en la región de Sarawak, debido a una densa capa de niebla tóxica generada por incendios forestales en la isla de Borneo. El rey, sultán Ibrahim, respaldó la medida gubernamental luego de que el Índice de Contaminación del Aire superara el umbral crítico de 500 puntos, nivel calificado como de alto riesgo para la salud pública.
La emergencia sanitaria obligó a suspender las actividades no esenciales y a programar el cierre de casi 650 instituciones educativas a partir del próximo lunes. En respuesta a la crisis, las autoridades desplegaron brigadas para distribuir agua potable e insumos de protección entre la población, al tiempo que hicieron un llamado a la ciudadanía a evitar actividades físicas o desplazamientos al aire libre.
Para contrarrestar el impacto del humo, las instituciones ambientales pusieron en marcha operativos de siembra de nubes con el fin de inducir precipitaciones y dispersar las partículas contaminantes. Los informes oficiales señalan que la propagación del fuego se vio agravada por una prolongada temporada seca y por los efectos del fenómeno climático El Niño, factores que han afectado a cerca de 300 mil hectáreas en la región.
Organizaciones ambientales y bomberos voluntarios continúan trabajando en la contención de los siniestros en la parte indonesia de la isla, donde las quemas agrícolas y la deforestación dificultan el control de las llamas. La contaminación atmosférica ha extendido sus efectos a países vecinos como Filipinas, manteniendo en alerta a los organismos de gestión de desastres de la región.

