Fuerzas de seguridad mexicanas abatieron a Luis Enrique Barragán, alias «El Güicho» o «R5», identificado como líder del Cártel de Los Reyes y objetivo prioritario para el Gobierno de Estados Unidos. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que la agencia antidrogas estadounidense ofrecía una recompensa de $3 millones de dólares por información que llevara a su captura.
El operativo se desplegó en el municipio de Tocumbo, en el estado de Michoacán, donde efectivos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional fueron atacados por presuntos miembros de la estructura delictiva. Los agentes de seguridad respondieron a la agresión armada, resultando abatidos el cabecilla criminal y un acompañante en el lugar del enfrentamiento.
Las autoridades precisaron que Barragán se desempeñaba como el principal coordinador de redes de extorsión dirigidas contra productores de aguacate en la zona occidental de México. Asimismo, el fallecido contaba con un mandamiento judicial pendiente con fines de extradición hacia la justicia estadounidense por delitos vinculados al narcotráfico y al tráfico de armas.
De acuerdo con registros del Departamento de Estado norteamericano, el sujeto dirigía operaciones de financiamiento armado para disputar el control territorial frente a organizaciones rivales. La neutralización de esta figura clave representa un golpe significativo a las estructuras de mando de los grupos delictivos que operan en la región michoacana.

