Un virulento incendio forestal desatado en el municipio de Orés, Aragón, ha destruido más de 12,000 hectáreas en el noreste de España. Los servicios de emergencia y autoridades locales informaron que el fuego se mantiene sumamente activo tras una noche de combate muy compleja en la zona.
La magnitud del siniestro obligó a la evacuación preventiva de cinco pequeñas localidades rurales de la provincia. Afortunadamente, los equipos de socorro confirmaron que el avance de las llamas no ha provocado víctimas humanas en los sectores residenciales afectados hasta el momento.
Más de 450 bomberos, apoyados por 300 efectivos del ejército y unos 30 medios aéreos, continúan desplegados en el terreno este viernes. El principal objetivo de las cuadrillas es frenar la propagación de las llamas y proteger a los núcleos habitados ante las desfavorables condiciones climáticas.
El presidente Pedro Sánchez advirtió sobre el inicio de un verano sumamente complejo para España debido a los efectos del cambio climático. El país experimenta olas de calor cada vez más severas que propician las condiciones perfectas para la generación de incendios forestales destructivos.

