El lado humano de la seguridad: Vigilantes de hospitales enfrentan presiones por cumplir órdenes

Un reciente incidente en el Hospital San Juan de Dios, en Santa Ana, ha puesto en el debate público las difíciles condiciones de los agentes de seguridad. Un video viral acusa a un vigilante de negar el ingreso a un ciudadano, omitiendo que el trabajador únicamente cumplía el estricto reglamento del nosocomio.

Detrás del uniforme, estos elementos suelen ser personas humildes que enfrentan extenuantes turnos de hasta 48 horas por un salario mínimo. Su labor no es legislar, sino acatar las instrucciones directas de sus superiores para poder conservar su única fuente de ingresos familiares.

El denunciante exigía ingresar artículos argumentando conocer la ley «Nacer con Cariño», confrontando directamente al agente en la entrada. Esta actitud desafiante por parte de algunos usuarios suele generar altos niveles de estrés, sacando de control a trabajadores que ya se encuentran física y mentalmente agotados.

Es imperativo analizar ambas caras de la moneda antes de condenar públicamente a un empleado de primera línea. La sociedad debe practicar mayor empatía, comprendiendo que presionar y grabar a un trabajador vulnerable es una acción injusta que ignora su precaria realidad laboral.

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