Un ataque ejecutado por fuerzas de Estados Unidos contra una presunta narcolancha en el Caribe dejó dos personas fallecidas, según informó el Comando Sur de Estados Unidos en un comunicado oficial.
De acuerdo con la versión militar, la embarcación transitaba por rutas identificadas como corredores de narcotráfico y participaba en actividades ilícitas. «La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Caribe y participaba en operaciones de narcotráfico. Dos narcoterroristas de sexo masculino murieron durante esta acción. Ningún militar estadounidense resultó herido», detalló la institución.
El anuncio fue acompañado por un video difundido en la red social X, en el que se observa una lancha desplazándose a alta velocidad y el momento en que es impactada por un misil, provocando su destrucción.
Sin embargo, el gobierno del presidente Donald Trump no presentó pruebas concluyentes que confirmen la participación de la embarcación en actividades de narcotráfico, lo que ha generado cuestionamientos por parte de expertos y organizaciones internacionales.
Analistas en derecho internacional y grupos de derechos humanos advierten que este tipo de operaciones podrían constituir ejecuciones extrajudiciales, al dirigirse aparentemente contra civiles que no representarían una amenaza inmediata para la seguridad estadounidense.
Las autoridades estadounidenses han defendido estas acciones bajo el argumento de combatir a grupos calificados como «narcoterroristas», utilizando procedimientos similares a los aplicados en operaciones militares en países como Yemen y Somalia en años anteriores.
Según datos oficiales, este tipo de intervenciones ha dejado al menos 187 personas fallecidas desde su implementación en septiembre, en el marco de una estrategia que continúa generando debate sobre sus implicaciones legales y humanitarias a nivel internacional.

