Una estructura criminal que operaba como grupo de exterminio en diversos distritos de La Unión y San Miguel fue condenada a penas de hasta 204 años de prisión. El Tribunal Segundo Contra el Crimen Organizado de San Miguel emitió el fallo contra 30 integrantes de la banda autodenominada «El Diablo de Cordoncillo», que delinquió entre 2018 y 2020.
Según las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), este grupo era financiado por personas residentes en Estados Unidos para asesinar a pandilleros y civiles. La red criminal participó en un homicidio consumado y en la planificación de otros nueve ataques en zonas como San Alejo, Yayantique y El Carmen.
El cabecilla de la organización, Efraín Gutiérrez, recibió la pena máxima de 204 años de cárcel por delitos que incluyen homicidio agravado, tráfico ilícito y organizaciones terroristas. Otros mandos medios y ejecutores, como Juan Diego Marchante y Érick Hernández, fueron sentenciados a 87 años tras comprobarse su participación en múltiples hechos delictivos.
La mística de trabajo judicial permitió procesar a ejecutores, colaboradores y financistas que operaban bajo una estructura jerárquica para sembrar terror en la zona oriental. En total, la vista pública concluyó con sentencias ejemplares que van desde los 69 hasta los 77 años de prisión para los principales gatilleros del grupo.

